Tuesday, July 29, 2008

Primavera, Verano, Otoño y Soledad.-

Tengo momentos en los cuales tan solo recuerdo lo que quedó entre nosotros, y aunque en su mayoría simplemente fueron palabras dichas al aire, fueron sumamente concretas, y eso hace que desee recordarte absolutamente cuando así lo desee, pero es tan imposible el no poder apartarte de mi mente, es tan absurdo el querer seguir con esto.

Tu imaginada presencia, hace que olvide que aún sigo estando solo, y que mis pensamientos siguen siendo un idioma de signos sin el más remoto sentido, es difícil encontrar la plena tranquilidad cuando comienzo a entrar en este estado de soberbia, pero creo que alguna vez en mi vida deberé encontrar dentro de mí lo que refutadamente he perdido tratando seguir tus pasos.

Fuiste Primavera, que como pequeño botón de rosa retoñaste dentro de mi y allí creciste, llenando todo mi ser de tu aroma, dejándome embriagado con tu perfume, haciéndome perder dentro de tus pétalos, tan tierna y sensible; quizás con un poco de modestia, pero enteramente lista para ser amada.

Secundaste en ser Verano, convirtiendo todo mi entorno en tu morada, con un sentido más amplio de lo que significaba el Amor, lograste consumirme en tu calor, devastando todo aquello que una vez viste alfeñique en mis sentimientos y así apoderándote de mi ser, haciéndote amar, haciéndote ver como única y a la vez especial, me hiciste sentir mas que un simple humano; un dios terrenal, pero todo parecía tan hermoso que no podía ser cierto, es cuanto comenzó mi propio infierno.

Te volviste Otoño, y como hojas caídas de un árbol, fueron desplomándose los besos de tu boca, no podía sostenerme en tus brazos, los cuales como ramas, fueron secándose por ahorrarte los abrazos, tus manos dejaron de alcanzarme y fue así cuando noté que todo comenzaba a cambiar dentro de ti, tus ojos miraban mas allá de lo que podías alcanzar y simplemente dejaste de crecer, destruyendo todo lo que habías alcanzado en mí.

Tan solo te hiciste Soledad, tan solo quedaste como un recuerdo…

Soledad, que merodeas en cada rincón de mi cuerpo, soledad que disfrutas mi compañía, que me haces verte como única resignación, como si fueses lo único que puedo tener después de todo, no eres opción, tan solo eres lo que ha quedado de lo que una vez amé.

Quizás has de retoñar algún día, pero se que no será en éste huerto, el cual ha quedado sin vida; quizás vuelvas a ser lo que antes fuiste aunque sea en recuerdos, aunque tan solo sea para seguir siendo lo que nunca has de ser…

Invierno.

2 Comments:

Anonymous Anonymous said...

esta poesia es una de las mas bonitas y profundas que he leido en toda mi vida...la peor parte es que a quien sea,le puede pasar y tal vez ni siquiera tiene la culpa....y como la verdad duele tanto...que va? es perfecta...pero sera mejor que lo leas cuando sientes que algo empiesa a cambiar,cuando empiezas a ver la verdad,no cuando es demasiado tarde,y no tienes otra cosa,solo mirar la verdad, cuando es demasiado tarde para mentirte tu solo otra vez...

11:10 PM  
Blogger kªi Kªi said...

Cool!.. te pareces a Gustavo Adolfo Becker con un tokesito de Neruda.. I like it!.

3:25 PM  

Post a Comment

<< Home