Deseo Morir.-
Mientras veo el horizonte, se marchita mi memoria, recuerdos vagos nublan mi mente, he decidido morir; arrancarme de este pecho la existencia, veo el mar, con olas pintadas de sangre, todo esta marchito, la extinción ha comenzado.
Maldito lo que recuerdo, maldita sea mi vida, mis alas no surcan en pecho ajenos y se llenan de cenizas mientras camino sobre las orillas de este desierto, todo esta pasando lento, el veneno probado esta haciendo efecto, camino dando tumbos hacia esa luz roja que parpadea.
He peleado demasiado, estoy agotado, mis puños siguen sangrando y estas heridas no han terminado de curar, me siento solo y sin una causa justa para seguir con esta existencia; tengo sed y no encuentro a quien succionar, y sobre un espejismo un lago relata que no soy vampiro, tan simplemente una Gárgola en estado moribundo, no puedo regenerar mi cuerpo pero mi sentido me lleva a donde puedo hacerlo.
Siento presas a mi alrededor, respiro su aroma están en todos lados, me observan caminar, extrañados de mi comportamiento, puesto a que solo volaba por estos lugares, ya no puedo hacerlo herido. Sigo mi rumbo, sintiendo los ojos pesados y con la vista difusa un tanto borrosa, tan solo me sobra para recordar mi batalla de la que solo yo había salido con vida.
Siento decaer, me estoy desmayando y alguien se acerca, trato de ponerme de pie, para defenderme, pero inútil es mi esfuerzo, solo término cayendo de nuevo al pavimento.
Estoy delirando y fuerzas no me quedan ni siquiera para escapar de la muerte de anhelo, tan solo deseo morir, deseo quitarme este sufrimiento que aturda mi mente, quisiera borrar de mi pecho esta agonía de seguir recordando a cuantos he hecho sufrir, miro las estrellas, y voy sintiendo como mi vida poco a poco se apaga, levanto mis manos al cielo y allí le doy el ultimo aliento de mi nefasta existencia.
Jokelvin Thomas
Mientras veo el horizonte, se marchita mi memoria, recuerdos vagos nublan mi mente, he decidido morir; arrancarme de este pecho la existencia, veo el mar, con olas pintadas de sangre, todo esta marchito, la extinción ha comenzado.
Maldito lo que recuerdo, maldita sea mi vida, mis alas no surcan en pecho ajenos y se llenan de cenizas mientras camino sobre las orillas de este desierto, todo esta pasando lento, el veneno probado esta haciendo efecto, camino dando tumbos hacia esa luz roja que parpadea.
He peleado demasiado, estoy agotado, mis puños siguen sangrando y estas heridas no han terminado de curar, me siento solo y sin una causa justa para seguir con esta existencia; tengo sed y no encuentro a quien succionar, y sobre un espejismo un lago relata que no soy vampiro, tan simplemente una Gárgola en estado moribundo, no puedo regenerar mi cuerpo pero mi sentido me lleva a donde puedo hacerlo.
Siento presas a mi alrededor, respiro su aroma están en todos lados, me observan caminar, extrañados de mi comportamiento, puesto a que solo volaba por estos lugares, ya no puedo hacerlo herido. Sigo mi rumbo, sintiendo los ojos pesados y con la vista difusa un tanto borrosa, tan solo me sobra para recordar mi batalla de la que solo yo había salido con vida.
Siento decaer, me estoy desmayando y alguien se acerca, trato de ponerme de pie, para defenderme, pero inútil es mi esfuerzo, solo término cayendo de nuevo al pavimento.
Estoy delirando y fuerzas no me quedan ni siquiera para escapar de la muerte de anhelo, tan solo deseo morir, deseo quitarme este sufrimiento que aturda mi mente, quisiera borrar de mi pecho esta agonía de seguir recordando a cuantos he hecho sufrir, miro las estrellas, y voy sintiendo como mi vida poco a poco se apaga, levanto mis manos al cielo y allí le doy el ultimo aliento de mi nefasta existencia.
Jokelvin Thomas


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